Construyendo en el Desierto Sonorense

Por Arq. Hugo Sotelo Lepe

Escuela Secundaria Lycee Schorge (arquitecturaviva.com)

“Las ciudades modernas del desierto parecen fuera de lugar, anomalías torpes en un lugar donde la naturaleza debe prevalecer debidamente” (Reyner-Banham, 1982).

Debemos comenzar a cambiar la forma en que vemos los proyectos arquitectónicos, la mayoría de las construcciones que se realizan están arraigadas al suelo, por lo tanto, tienen una estrecha relación con su entorno, pero muchas veces esta relación no se ve reflejada en nuestros diseños. La arquitectura que hacemos en nuestra región debería de responder al contexto en el que estamos, ya que formará parte de este. Sonora cuenta con muchas diferencias de otras partes del país, en la mayoría del estado tenemos un clima muy extremo, una vegetación característica, un estilo de vida y una cultura que en muchos aspectos lo hacen único. Entonces, ¿por qué la arquitectura no refleja todas esas singularidades?

Estamos en una crisis climática que nosotros mismos provocamos, y la industria de la construcción es un gran contribuyente a esa crisis ya que produce el 39% del dióxido de carbono (CO2 ), sin contar los residuos sólidos y la contaminación del agua. La revolución industrial trajo muchas comodidades a nuestra vida diaria y modificó nuestra forma de vivir, en la arquitectura también se vio un gran cambio, como el acceso a diferentes materiales de construcción, principalmente el acero y el concreto armado, que permitía otras formas de expresión arquitectónica como el racionalismo conocido como arquitectura internacional. Se liberó la fachada para que pudiese ser totalmente vidriada y surgieron grandes exponentes de este movimiento como Le Corbusier o Mies Van der Rohe, grandes arquitectos a los que podemos admirar, pero no necesariamente imitar, ellos estaban en otra época respondiendo a otras prioridades, en la región no podemos hacer esa “fachada libre”, debemos proteger los vanos para evitar ganancias de calor.

Casa Farnsworth, Illinois, E.U. Mies Van der Rohe, 1951.

www.admagazine.com

Una opción para darle más identidad a nuestros diseños es analizar la arquitectura vernácula del lugar, que en su mayoría, es sumamente funcional que cumpla con estándares de adaptación al entorno. Si bien las etnias de Sonora no se distinguen por su arquitectura monumental, es más bien una arquitectura incipiente, los materiales de construcción eran de la región y brindaban cierto grado de confort, que claramente no responde a los requerimientos actuales, pero podemos observar culturas de otras regiones similares a la nuestra que tenían una arquitectura mucha más avanzada y adaptada. Un ejemplo podrían ser los persas, que contaban con gran estudio de su clima y materiales, desarrollaron atrapa vientos que inducían ventilación natural a sus edificaciones, conocían de enfriamiento evaporativo, incluso producían hielo sin sistemas mecánicos.

Escuela Secundaria Schorge, Koudougou, Burkina Faso. Francis Kéré 2016.

www.metalocus.es

Un gran ejemplo de esto es Diébédo Francis Kéré, ganador del premio Pritzker 2022, que reinventó la arquitectura en África, donde logró a partir de elementos y materiales de la arquitectura tradicional modernizarlos y construir edificaciones sustentables, con uso de la arcilla y materiales de la región, ventilación pasiva para evitar el uso de aire acondicionado y la integración de la vegetación nativa para el ahorro del agua. Otro de sus grandes logros no fue solo su arquitectura, sino la creación de comunidad y que las personas se sintieran identificadas con sus diseños y construcciones que la misma comunidad llevaba a cabo.

Todos nuestros diseños los hacemos dependientes del aire acondicionado como única opción de solución, sin tomar en cuenta todos los sistemas pasivos que no requieren energía. Otra cosa que hay que tener en cuenta es que el precio de la electricidad es cada vez mayor y que cada vez menos personas tendrán la posibilidad del uso de estos sistemas o serán limitados. La selección de materiales es basada en su mayoría por la economía, no midiendo la eficiencia del material, el claro ejemplo es que la mayoría de las casas son de block de concreto.

Datos obtenidos de globalgiving.org, 2022.

www.metalocus.es

Tenemos que empezar a hacer una interpretación distinta del lugar donde vivimos y buscar nuevas propuestas de soluciones arquitectónicas a las que conocemos o reinventar las existentes, ver el diseño como si fuera una pieza de un sistema natural, en donde debemos buscar una simbiosis, dejar de ver a las edificaciones como máquinas de consumo solamente, y así encontrar una forma de expresión arquitectónica que responda al lugar y a la época que vivimos y lo refleje para formarnos una identidad, que no sea una copia más de otras ciudades. Esta respuesta debe de ser dada para el usuario final en las diferentes escalas de intervención, tanto urbana como particular, pensar en hacer más eficientes nuestros proyectos y que tenemos una responsabilidad social y ambiental al momento de ejercer nuestra profesión, que las decisiones que tomemos no respondan solamente a nuestras necesidades como arquitectos.

El aportar soluciones a la problemática global nos brinda una oportunidad para que la comunidad en la que vivimos nos vea como parte de ella y entienda el valor que aportamos a las ciudades y regiones en las que intervenimos; al hacerlo, tendremos una mejor relación y más trabajo ya que vamos a responder a sus problemas de manera más integral, cuidando sus necesidades no solo espaciales, sino monetarias, salud, confort y un futuro mejor. El tiempo de actuar es ahora, en el último reporte de la IPCC (Intergovernmental Panel on Climate Change) informa que las consecuencias del cambio climático están en todo el planeta, y que la ventana está a punto de cerrarse si no actuamos de manera rápida y a gran escala.

lumari® 2021-2022
Todos los derechos reservados

¿Cómo enviar mis proyectos?

Acerca de nosotros

Nacemos con el firme objetivo de desarrollar la cultura de la arquitectura y fomentar el valor en arquitectos sonorenses.

Contacto

contacto@lumari.mx
Hermosillo, Sonora.
662 342 2616